Bucaneros del Plano Astral

Deja que te dé un poco la brasa con algo de contexto. Te prometo que seré breve. Hace un par de meses que la campaña que he estado dirigiendo ha llegado a su fin. Es uno de esos momentos agridulces. Los héroes consiguen salvar el mundo, pero el precio, cuando al fin hacen balance en esos minutos posteriores al desenlace, ha sido demasiado alto. El paladín y el clérigo del grupo, desaparecidos, quien sabe si para siempre. El explorador, harto de vivir en el filo de la navaja, se retira. El hechicero, incapaz de aceptar la pérdida de sus compañeros, se embarca en una búsqueda sin fin para descubrir qué ha sido de ellos. Todo esto, claro, con la promesa que conlleva un final así: ¿y ahora qué?

Pues ahora toca dejar reposar esta historia. Y el sistema en cuestión, Pathfinder. Hoy te traigo la idea que impulsa la próxima campaña que tengo intención de dirigir. Y también el primero de los recursos que he preparado para mis jugadores. Al fin y al cabo, el contenido que suelo publicar por aquí nace de la mesa de juego. Desde hace un par de semanas no paro de dar por saco a mis jugadores con Planescape. Quiero dirigir Planescape. Hace años que probé en mis carnes este escenario como jugador, y me quedé con las ganas de dirigirlo en su momento.

Planescape me parece un escenario increíble, y el marco perfecto para las aventuras más bizarras. Es la oportunidad perfecta para desapegarse de un lugar concreto y explorar otras ideas. Me pasé unos días presentando ideas a mi grupo, y sonsacándole opiniones a mis jugadores, y parece que al final se han quedado con la idea actual. El sistema va a ser D&D 5ª edición. Y como hay que empezar por algún sitio, voy a empezar por Telisaris, un burgo de maleantes y contrabandistas situada en el plano astral.

Telisaris

Nadie sabe quién construyó Telisaris ni hace cuánto tiempo. Se trata de una serie de estructuras gira en torno a un canal de energía en algún punto del plano astral. Cuando una expedición de Creyentes en la Fuente llegó aquí por accidente supieron que habían encontrado algo enorme. Baste saber que los ciclópeos paneles y estructuras que forman el artefacto se alimentan directamente del canal, pero el propósito era todo un misterio.

Así que, con la intención de estudiar y sacar provecho de tan increíble descubrimiento, los Creyentes construyeron un santuario alrededor del artefacto. Dicha investigación se prolongó durante demasiado tiempo. Y qué decir de los investigadores y de sus métodos: menuda chapuza. Mucha gente perdió la vida tratando de desentrañar los secretos de Telisaris. La cantidad de riquezas invertidas en el proyecto llevaron a la ruina a un par de mecenas, al menos. Al fin a alguien se le cruzaron los cables, diseñó una ciudad en torno al santuario, y dejó que la voz se corriera entre las personas adecuadas.

Mucho ha cambiado la cosa desde entonces. El lugar es un bullidero de actividad comercial, ilegal en su mayor parte. Telisaris parece que funcione por sí sola, pero los ex-Creyentes que ahora dirigen este enclave son meticulosos en su empeño de mantener la maquinaria bien engrasada. Telisaris funciona. Es aquí donde nuestros héroes tienen su base de operaciones.

Meet the Party

Dile a tus jugadores que esto es Planescape, y que tienen acceso a cualquier raza que se les ocurra, de cualquier mundo posible (e imposible). El resultado no debería sorprenderte. El grupo posee un pequeño navío astral, así como un pequeño hangar. E incluso una pequeña tripulación. Por supuesto, se dedican al noble negocio del contrabando interplanario. Ahora mismo el grupo se compone de:

  • El capitán del navío, un brujo ratónido.
  • Un bárbaro hombre lagarto.
  • Un monje tabaxi.
  • Un pícaro tiefling con cierto amor hacia los venenos.

Aún no hay lazos claros establecidos entre nuestros protagonistas, salvo que todos trabajan voluntariamente a bordo del navío astral. Del resto ya nos ocuparemos en la sesión cero. Pero me hace ilusión que a) un gato y un ratón luchen codo con codo para ganarse el jornal, y b) que el capitán del barco pueda usar al bárbaro de montura. Dejando a un lado las coñas, la idea es muy simple. Con un mínimo de trasfondo y de información, le va a tocar al grupo buscar trabajo e impulsar el negocio (y el ritmo de la campaña) con algo de ayuda del que está detrás de la pantalla.

Un primer vistazo: los ratónidos

En sucesivas entradas iré desvelando elementos de la campaña, y tal vez un pequeño diario con el desarrollo de ésta. El primer recurso que te ofrezco es una traducción de la raza de los mousefolk, que encontré hace tiempo en Reddit. Se trata, ni más ni menos, que de ratones humanoides de poco más de medio metro de altura. Así que si te gustan las razas pequeñas y no te importa encontrar algún que otro pelo en la sopa, te animo a que le eches un vistazo.

[Ratónidos]

Si has llegado hasta aquí espero que la idea, al menos, te sirva de inspiración, y que el contenido de las próximas entradas relacionadas con esta campaña te puedan servir de ayuda si decides meterte de pleno en un proyecto de este estilo. ¡Nos vemos en la próxima entrega!

7 Comments

    • Ok, no sé por qué no se cargaba tu comentario completo. Me alegra que hayas montado un blog propio, si quieres pasame el enlace para echarle un vistazo. Es un placer servir de inspiración 🙂

  1. Pingback: Semanario Friki: 23 - 07 - 2017 - La Cueva del Lobo

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